Justificación

Los Estados de América Latina, consecuentes con los procesos de modernización y de consolidación democrática, reconocen a los pueblos indígenas en el marco de una sociedad multi o intercultural. Las organizaciones indígenas, sin embargo, carecen de líderes y especialistas en el número y con la calidad requeridos para representar sus intereses ante el Estado y la sociedad, defender sus derechos, participar en el desarrollo social y ser parte de los sistemas de representación política y social con acceso al poder. La oferta educativa existente, además, no satisface las exigencias que implica la formación de hombres y mujeres indígenas altamente cualificados, en lo que respecta a:

  • Contenidos y metodologías que satisfagan los intereses de la población indígena y de sus organizaciones.
  • Carreras y programas focalizados en temas relevantes para el desarrollo indígena y congruentes con su modelo de vida y proyecto político.
  • La escasa posibilidades de acceso a instituciones de formación superior de las mujeres indígenas.

En los países de la región –desde México hasta Chile- existen iniciativas que persiguen sistematizar y promover el estudio de saberes y conocimientos indígenas en una universidad indígena. Pero para ello, a nivel local, carecen de suficiente personal cualificado. Para cubrir esta carencia se necesitan especialistas que:

  • Funcionen eficientemente como mediadores entre Estado y sociedad, para así promover por parte de la población indígena en su conjunto el ejercicio los derechos educativos, culturales y lingüísticos, recientemente logrados.
  • Ejecuten proyectos de desarrollo educativo sostenible propios, salvaguardando su propia identidad cultural.
  • Incidan, desde el campo educativo, adecuadamente en los sistemas de administración estatal para que se respeten debidamente los derechos indígenas.
  • Participen en las universidades para que éstas puedan cumplir su función formativa desde una perspectiva intercultural.
  • Por su formación específica, en educación, cumplan una labor multiplicadora desde y en los diversos sectores de la sociedad (político, económico, de formación, etc.) para así poder promocionar y consolidar la construcción cotidiana de esa sociedad multicultural sólo legalmente aceptada.

La falta de comprensión y de conocimientos, y la falta de atención a las exigencias de la población indígena conducen no sólo a la agudización de los conflictos sociales sino también a la no-formulación de propuestas de proyectos de desarrollo con identidad, especialmente en el campo educativo. Resulta por ello vitales el mandato conferido al FI de formar especialistas y líderes en el campo educativo respetando la perspectiva indígena, así como la escasez de profesionales indígenas en educación superior. El Curso de Especialización en EIB es precisamente una de las respuestas ofrecidas en el marco de la Universidad Indígena Intercultural.

Este curso se hace posible gracias al acuerdo al que ha llegado el FI con trece universidades latinoamericanas que se han mostrado dispuestas y comprometidas a involucrarse en el establecimiento de una red de formación académica con, para y sobre temas relevantes para los pueblos indìgenas y sus organizaciones.

Inicio Arriba