Universidad Indígena Intercultural (UII)
Programa de Formación en Educación Intercultural Bilingüe para los Países Andinos
PROEIB Andes – UMSS
Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe
Cooperación Técnica Alemana (GTZ)

CURSO DE ESPECIALIZACION EN EDUCACIÓN INTERCULTURAL BILINGÜE EN AMÉRICA LATINA

MODALIDAD MIXTA

SEGUNDA VERSION
(Noviembre 2007 - Septiembre 2008)

Introducción1

En la última década, principalmente en lo que refiere a movimientos indígenas y reivindicaciones de los derechos de los pueblos indígenas ante el Estado, en América Latina hemos sido testigos de una variedad de demandas contra las formas de dominación y hegemonía estatal que imperan en el orden social. Así, desde las marchas indígenas amazónicas por legitimar derechos territoriales, la búsqueda de participación en el Estado mediante levantamientos armados como fue el caso en México (Chiapas), las apelaciones al derecho internacional por defensas a las causas indígenas como en Chile (los mapuches frente a la represa del Bio Bio), las movilizaciones organizadas que lograron deponer presidentes, casos Ecuador y Bolivia; la participación de actores indígenas en los sistemas políticos de representación parlamentaria, las reformas estatales, han logrado poner en cuestión el modelo de Estado-nación bajo el cual vieron la luz las repúblicas latinoamericanas.

Luego de casi 200 años de un modelo de sociedad basado en una ciudadanía pensada desde el Estado-nación, resulta evidente que éste modelo muestra su agotamiento y requiere ser revisado, cuando no cambiado, a fin de constituirse en un modelo no integracionista o asimilacionista de la otredad indígena, sino de uno multi o intercultural, tal como se manifiesta en las opiniones de las organizaciones indígenas; no un Estado excluyente, sino incluyente. El Estado somos nosotros, dirían los indígenas levantados en Chiapas.

La búsqueda de transformaciones del Estado y de la concepción de éste en uno multi o intercultural, se basa en críticas y demandas de cambio sobre los términos de relaciones –políticas, culturales, económicas, etc.- entre aquellos autoadscritos como indígenas frente a los que no se consideran como tales. Una crítica a las estrategias de mestizaje orientadas a la formación de una nación excluyente y negadora de lo indígena; contra relaciones que manifiestan formas de racismo, todavía vigente, bajo distribución inequitativa del poder y acceso a derechos, a educación y reconocimiento. En este marco es que se introduce el tema de interculturalidad, denotando su significación frente al conflicto, señalando las inequidades de los sistemas, resaltando las diferenciaciones sociales y económicas. La interculturalidad, pues, surge como respuesta, no sólo analítica conceptual, sino como práctica social ante las formas de dominación cultural.

Las demandas indígenas, podemos decir en el marco de lo antedicho, casi siempre denotan reivindicaciones interculturales en el entendido de que ésta refleja el conflicto y el cuestionamiento a la hegemonía social estatal, todavía vigentes. Así, como fenómeno, la interculturalidad podría ser considerada de manera contemporánea, es decir, situada exclusivamente en el cuestionamiento al modelo Estatal-nacional de los últimos años. Destaca, sin embargo, en tanto sustentación para este nuevo enfoque, la perspectiva histórica que acompaña las interpretaciones que del presente se hacen.

En lo que respecta al campo educativo, la educación intercultural bilingüe2 se desarrolla en contextos de conflicto cultural, lingüístico y, en muchos casos, político. Las poblaciones indígenas, afrodescendientes, campesinas o urbanas que tienen prácticas culturales, una visión del mundo y expectativas diferentes de las occidentales, o de los mestizos, se ven amenazadas en sus formas de ser y hasta en su supervivencia en sus territorios tradicionales. Sus economías están marginadas por el desarrollo de los mercados nacionales e internacionales y amenazadas por los daños ecológicos; los efectos de la globalización se hacen sentir a través del cambio de los roles de los actores públicos y privados hasta las aldeas remotas. A partir de ello demandan y proponen procesos de cambio propios que puedan modificar las relaciones inequitativas culturales que todavía existen. Por ello, todos los involucrados en procesos educativos en estos contextos, profesionales, líderes, funcionarios comprometidos con dichos cambios, son convocados para desarrollar e implementar propuestas educativas adecuadas, que respondan a las necesidades de la población y le permitan comprender mejor su situación y desenvolverse más competentemente en cada contexto concreto, especialmente en el campo educativo.

La discriminación –de distinta naturaleza- que viven los pueblos indígenas y afrodescendientes del continente se pone en tela de juicio a partir sus propias organizaciones y se reflejan, por ejemplo, en programas de educación intercultural bilingüe que desarrollan prácticas efectivas orientadas a superar las relaciones de dominación y asimetría presentes hoy día en las instituciones encargadas de atender las necesidades educativas de las poblaciones indígenas. Los nuevos desarrollos de las ciencias que estudian los procesos cognoscitivos ponen en evidencia que el aprendizaje sólo puede desarrollarse en ambientes de relaciones donde el aprendiz es legítimamente reconocido en su condición de persona y miembro de una cultura que le imprime particulares orientaciones cognoscitivas y le permite ordenar y comprender la realidad de un modo particular y diferente a los que pertenecen a otros ámbitos culturales. Del mismo modo, es claro que el desarrollo humano de los pueblos indígenas sólo puede ser logrado en la medida que se generen formas de convivencia más igualitarias y democráticas, en donde las peculiaridades constitutivas de los modos de vida de estos pueblos puedan ser reconocida como una experiencia humana que debe ser desarrollada y no interrumpida o negada.

En estas condiciones, la educación intercultural bilingüe está en una situación privilegiada para “reconstruir” las relaciones entre personas de culturas diferentes en la medida que puede desarrollar prácticas en las cuales “el otro es reconocido como un legítimo otro en la convivencia”. Desde esta perspectiva, por una parte, la interculturalidad es una práctica que necesita ser asumida desde la reflexión de la experiencia que se vive en relación a personas de culturas diferentes. La interculturalidad no sólo es un discurso normativo que define ciertos ideales sociales o una metodología pedagógica mediante la cual se pueden establecer determinado tipo de relaciones entre las diferencias culturales. La interculturalidad es, fundamentalmente, una práctica que está fundada en la experiencia que se vive con el otro y que se procesa en relaciones de conflicto cultural, buscando, precisamente, su transformación.

De este modo, en este programa la interculturalidad se manifiesta durante todo su desarrollo como una práctica que debe construirse permanentemente a partir de la reflexión continua sobre la experiencia que se está viviendo. En este sentido no es posible separar el discurso de la acción, antes bien, el discurso se construye desde la experiencia que se vive. La orientación de este acercamiento es una orientación a comprender. Por supuesto que reflexionar sobre este tipo de experiencia vivida -la interculturalidad- es una forma de teorizar, pero es una teorización de lo que se vive. A diferencia de los enfoques tradicionales de la modernidad (positivistas o conductistas) que ven la teoría como algo que está antes de la práctica y siempre mediada por un método, en este programa se considera a la interculturalidad como una práctica que ilumina la teoría.

En esta perspectiva, y en el marco general de las otras actividades que impulsa el PROEIB Andes, se tiene como objetivo fundamental la transformación de las prácticas educativas de personas que se desempeñan en programas de EIB, tanto en la educación formal como la no-formal. Se trata así, de contribuir al fortalecimiento de la educación como vínculo entre la tradición de los pueblos indígenas con su futuro tomando en consideración el contexto en el cual se desarrolla su vida y las necesidades de aprendizaje que derivan de él. A esto contribuye un enfoque interdisciplinario –e intercultural- que permite establecer una relación entre la elaboración de las experiencias de los programas de EIB, la teoría desarrollada en varias áreas del conocimiento y el diseño de prácticas pedagógicas respecto de los conocimientos y sabidurías indígenas y de poblaciones afrodescendientes.


1 El PROEIB Andes es un programa comprometido con los principios de respeto, igualdad y fraternidad respecto de Género, Etnicidad e Interculturalidad; de este modo, comparte y apoya las reivindicaciones y derechos relacionados con estos enfoques sociopolíticos. Por lo tanto, el uso de formas genéricas masculinas en castellano, en nuestros escritos, no significa de modo alguno una toma de posición sexista. Constituye más bien un recurso para facilitar la legibilidad y la comprensión de los textos escritos en este idioma.

2 Para el caso adoptamos el enunciado y su secuencia porque en Bolivia, sede del curso, existe ya una tradición al respecto, sin embargo, reconocemos que el enunciado podría variar por ejemplo, como EBI, en otros países o, incluso, existir programas relacionados como etnoeducación, que también son orientados a poblaciones indígenas y, en general, a la transformación de los sistemas educativos desde una perspectiva de la inclusión y la democratización de las relaciones sociales en sociedades multiculturales.

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